La publicidad en Facebook e Instagram no exige un gran presupuesto para aprender: exige disciplina: un objetivo, una medición y el valor de detener lo que no funciona.

Llega después de la página de destino, no antes: enviar tráfico de pago a una página débil es tirar el dinero.

El objetivo

Mensajes, visitas cualificadas, registros, ventas: elija uno. El algoritmo optimiza hacia el objetivo declarado; un objetivo difuso da resultados difusos.

El destino

Una landing page o un enlace de WhatsApp listo para convertir. Instale la herramienta de medición (píxel) para saber qué ocurre después del clic.

La campaña de prueba

  • Un presupuesto diario modesto, mantenido al menos unos días.
  • De 2 a 3 creatividades/mensajes distintos para la misma oferta.
  • Una segmentación deliberadamente amplia al principio.

Leer los resultados

Ignore los «me gusta» y el alcance. Fíjese en cuánto cuesta un mensaje, un registro, una venta. Conserve la creatividad más barata por resultado, elimine las demás.

Afinar

Aumente progresivamente el presupuesto de lo que convierte, pruebe nuevas audiencias similares, renueve las creatividades cuando el coste empiece a subir (desgaste).

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el presupuesto mínimo?

Lo suficiente para dejar que el algoritmo supere la fase de aprendizaje en unos días. Es mejor un presupuesto pequeño y sostenido que uno grande detenido tras un solo día.

¿Hace falta una cuenta publicitaria profesional?

Sí, a través del Administrador de anuncios, con un medio de pago válido y el píxel instalado en el sitio.

¿Por qué mis anuncios no convierten?

Lo más habitual: la página de destino, la oferta o una segmentación fuera de lugar; rara vez el «ajuste» técnico de la campaña.